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Garantizando el Cumplimiento del Principio de «Do No Significant Harm» en Préstamos: Un Imperativo para el Desarrollo Sostenible

Como núcleo principal de la Sostenibilidad y la Responsabilidad Corporativa se encuentra el principio de «Do No Significant Harm» (en adelante, DNSH por sus siglas en inglés) o «No Causar Daño Significativo». Este principio establece que las acciones no deben causar daño significativo al medio ambiente, la sociedad o la economía, y es fundamental en todas las áreas de actividad económica, incluido el sector financiero. En el contexto de los préstamos, el cumplimiento del DNSH adquiere una importancia particular ya que las decisiones de financiación pueden tener impactos significativos en una amplia gama de aspectos, desde el medio ambiente hasta los derechos humanos y el bienestar social.

En el plano medioambiental, el reglamento de Taxonomía (Reglamento (UE) 2020/852) identifica 6 objetivos:

  1. Mitigación del cambio climático
  2. Adaptación al cambio climático
  3. Utilización y protección de recursos hídricos y marinos
  4. Economía circular
  5. Prevención y control de la contaminación
  6. Protección y restauración de la biodiversidad y los ecosistemas

Para que una inversión pueda ser considerada Sostenible, debe cumplir dos condiciones respecto a estos objetivos: que la actividad del proyecto tenga una contribución sustancial a uno de ellos, y adicionalmente que no tenga un impacto negativo sobre ninguno de los cinco restantes.

Aquí es donde entra en juego el principio de DNSH, que es extensible al plano social. Una inversión puede contribuir a la lucha contra la desigualdad, o apoyar a comunidades desfavorecidas, sin embargo, se debe garantizar que no perjudique significativamente a ningún objetivo social.

Es por ello, por lo que el principio de DNSH en el ámbito de los préstamos conlleva que las instituciones financieras deben evaluar cuidadosamente los posibles impactos negativos de los proyectos que financian y tomar medidas para evitar, minimizar o mitigar dichos impactos.

Esto implica identificar y analizar los efectos que tendrá el proyecto durante todo su ciclo de vida; es decir, tener en consideración de los efectos directos del proyecto (producidos sobre el propio en el momento de realización de la actividad), así como los efectos indirectos (los producidos con posterioridad a la ejecución, fuera del proyecto, pero que se consideran previsibles).

Y, todo lo anteriormente recogido… ¿cómo se lleva a cabo?

Una parte fundamental del cumplimiento del principio de DNSH en préstamos es la realización de una evaluación exhaustiva del impacto ambiental, social y económico de los proyectos propuestos. Esto implica analizar los posibles riesgos y efectos adversos en áreas como la biodiversidad, la calidad del agua y del aire, la salud pública, los derechos humanos, las comunidades locales y la economía en general. La identificación temprana de estos riesgos permite a las instituciones financieras tomar decisiones informadas sobre si otorgar o no el financiamiento, y en qué condiciones. En este sentido, todos los stakeholdes o partes interesadas, son componentes clave del cumplimiento del DNSH en préstamos. Las instituciones financieras deben proporcionar información clara y accesible sobre los proyectos que están financiando, así como oportunidades significativas para que las partes interesadas, incluidas las comunidades locales y los grupos afectados, participen en el proceso de toma de decisiones. Esto no solo promueve la rendición de cuentas y la legitimidad del proyecto, sino que también ayuda a identificar y gestionar posibles preocupaciones y riesgos.

No hay que olvidar que, en la “vorágine” legislativa en materia de Sostenibilidad que estamos experimentando, con cambios y actualizaciones prácticamente a diario, el cumplimiento del principio de DNSH en préstamos también implica cumplir con todas las leyes y regulaciones aplicables, tanto a nivel nacional como internacional, relacionadas con el medio ambiente, los derechos humanos y otros aspectos relevantes.

Es necesario destacar que el cumplimiento del DNSH en préstamos no termina una vez que se ha otorgado la financiación. Las entidades financieras deben establecer mecanismos efectivos de monitoreo y cumplimiento para garantizar que los proyectos financiados cumplan con los términos y condiciones acordados, así como con los estándares sociales y ambientales establecidos. El establecimiento de evaluaciones de cumplimiento del  DNSH, tanto ex ante como  ex post, es una práctica que tímidamente empieza a tomar forma. La realización de visitas de seguimiento, la recopilación de datos y la elaboración de informes periódicos de verificación sobre el cumplimiento del principio de DNSH en el desempeño del proyecto financiado, se perfilan como una alternativa que proporciona las garantías necesarias para este sector.

Para garantizar el cumplimiento efectivo del DNSH en préstamos es también necesario fomentar la innovación y la mejora continua en las prácticas financieras. Esto puede incluir el desarrollo de herramientas y metodologías de evaluación de impacto más sofisticadas, la colaboración con expertos en sostenibilidad y derechos humanos, y el establecimiento de estándares más rigurosos para la concesión de préstamos. Además, es importante aprender de las experiencias pasadas y estar dispuestos a ajustar y mejorar las políticas y procedimientos en función de los resultados obtenidos.

En el plano medioambiental empieza consolidarse un ecosistema de entidades de referencia para la Validación (ex ante) y Verificación (ex post) del principio de DNSH. En  febrero de 2022 la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) publicó el primer “Esquema de Acreditación de organismos de verificación y validación para el cumplimiento del principio de “no causar un perjuicio significativo al medioambiente” (DNSH). Desde entonces, en su labor como gestores de fondos procedentes del PRTR y Fondos FEDER 21-27, algunas Administraciones Públicas como el Ministerio de Industria y Turismo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico o el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI), han confiado en el trabajo de las entidades acreditadas para asegurar que los proyectos financiados con estos fondos cumplen con el principio de DNSH. Esta práctica se está extendiendo paulatinamente debido a las ventajas que supone, por un lado, la externalización de la evaluación con la consiguiente liberación de recursos propios, y por otro, la seguridad de delegar esta labor a entidades con la capacitación técnica necesaria, y con garantías de independencia, excelencia en la gestión, seguridad e integridad de actividades de evaluación y control.

Lo anterior pone de manifiesto la relevancia que actualmente tiene el principio de DNSH, y constituye un ejemplo de soluciones adaptadas a las necesidades específicas de la Administración Pública.

No obstante, más allá de entender el principio de DNSH como un requisito, en ocasiones impuesto, asegurar su cumplimiento en operaciones financieras que apoyan proyectos y actividades no exentas de impacto en el medioambiente o en la sociedad, es fundamental para garantizar un desarrollo sostenible y equitativo.

Las instituciones financieras tienen la responsabilidad y la oportunidad de liderar este esfuerzo, adoptando prácticas que promuevan la transparencia, la evaluación de impacto, el respeto de los derechos humanos y ambientales, la participación de las partes interesadas, el monitoreo de indicadores adecuados y la mejora continua. Al llevarlo a cabo, no solo están protegiendo el medio ambiente y los derechos humanos, sino también promoviendo un modelo de desarrollo que beneficie a las generaciones presentes y futuras.

El papel de la verificación de tercera parte

European Quality Assurance Spain SL. (en adelante EQA), somos una entidad internacional de certificación y verificación ESG con más de 25 años de trayectoria.

EQA cuenta con líneas de negocio en Finanzas Sostenibles, Cambio Climático, Responsabilidad Social Corporativa, Compliance, I+D+i, entre otras.

EQA es la primera entidad acreditada por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para la validación y verificación del cumplimiento del principio de DNSH.  Así mismo, EQA es el primer verificador español, y de habla hispana, aprobado por Climate Bonds Initiative – CBI para la Verificación de Bonos y Préstamos Climáticos. Ofrecemos servicios de Verificación para Instrumentos Financieros Verdes, Sociales, Sostenibles y ligados al Desempeño en Sostenibilidad; Verificación de Impacto y Verificación de Inversiones Socialmente Responsables. 

 

Jorge Barbero Roucet

Jorge Barbero Roucet

Responsable de Unidad de Negocio Finanzas Sostenibles y Responsabilidad Corporativa en EQA

Mª Jesús Aracil

Mª Jesús Aracil

Responsable de Unidad de Negocio Next Generation en EQA

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